La glíptica ( en griego "tallar")
es el arte de tallar y cortar las piedras preciosas
y las piedras duras para hacer con ellas objetos decorativos
y de uso . Esencialmente concierne a dos grupos de productos:
los camafeos, que se obtienen por el trabajo en relieve
de una piedra (sardónica, ónice, diaspro,
ágata) en capas de diferente color, de modo que
se obtengan figuras claras sobre fondos oscuros; y las
piedras preciosas, que al ser talladas en profundidad,
en el pasado se utilizaban como sellos. La piedras empleadas
son numerosísimas: ágata, amatista, aragonita,
calcedonia, cornalina, cristal de roca, diaspro, jade,
granate, lapislázuli, malaquita, olivastro, ónice
sardónica, mármol serpentino, turquesas.
Una vez obtenida la gema en bruto
del yacimiento comienza el proceso de dar más valor
y belleza a la piedra, para conseguir su comercialización
en las mejores condiciones económicas. En general, este
proceso se basa, por una parte, en la talla de las piedras
y, por otra, en los distintos procesos de tratamiento
térmico, por radiación, por tinción, etc.
La talla y el pulido
de las gemas son operaciones que tienen por objeto resaltar
al máximo sus cualidades de color, brillo, transparencia,
dispersión y resplandores, aún a costa de perder material
y, en consecuencia, peso.

Tallado de ágatas en Idar Oberstein
(Alemania)
(Foto: IGE)
Si bien el pulido
superficial de las gemas se practica desde la antigüedad,
la talla según pautas establecidas es muy posterior.
Hasta el comienzo del Renacimiento las gemas se utilizaban,
en su gran mayoría, en formas redondeadas, frecuentemente
perforadas y atravesadas por un hilo o cordón. Esta
práctica no se debía a que se desconocieran técnicas
de talla, porque las tallas en cabujón y la glíptica
(arte de tallar escenas en gemas) habían adquirido un
importantísimo desarrollo muchos siglos antes, sino
porque se prefería conservar el mayor peso de la piedra,
en lugar de conseguir sus mejores propiedades ópticas.

Mosaico florentino. Mesa en el Museo
del Prado.
(Foto: Museo del Prado)
A partir del siglo
XIV se desarrolla extensamente el facetado de
las gemas, conjunto de técnicas mediante las cuales
se limitan éstas por caras planas y pulidas, talladas
de tal forma que se consigan los mejores efectos. Normalmente
se aplica a piedras transparentes, mientras que las
tallas en cabujón (limitadas por una
o dos caras curvas) se reservan para piedras opacas,
de menor calidad y con efectos ópticos especiales (asterismo,
efecto ojo de gato, adularescencia, etc.).
Aunque el facetado
depende de la experiencia y buen gusto del tallista,
algunas de ellas se han pensado como muy adecuadas a
las propiedades físicas de un determinado mineral. En
particular, la talla brillante es la más adecuada
para aplicarla al diamante, porque consigue con la mayor
eficacia que todos los rayos incidentes salgan por la
corona. De este modo, en función de su índice de refracción,
se consigue el mayor fuego, el mejor efecto de
dispersión y el mayor brillo. No obstante, la talla
brillante, como todas las demás, se puede aplicar a
cualquier gema.

La obtección de ángulos adecuados
de facetas de culata tienen suma importancia para el
aspecto final de la piedra. Las gemas talladas correctamente
(a la izquierda) devuelven toda la luz que entra por
la tabla
Los tipos de tallas
se pueden dividir en grupos. Siguiendo lo indicado en
el Tratado de Gemología del Instituto Gemológico Español,
pueden establecerse los grupos siguientes:
| Tipos
de las tallas |
|
Talla brillante |
Tallas sello |
|
Tallas derivadas del brillante |
Talla mixta |
|
Tallas sencillas |
Talla briolette |
| Tallas
brillante modificadas |
Talla princesa o perfilada |
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Tallas esmeralda |
Tallas barión y radiant |
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Otras tallas con galerías |
Tallas cabujón |
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Tallas rosa |
Tallas fantasía |
|
Tallas cruzadas o en tijera |
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Las tallas más importantes son:
| |
La talla brillante
es la más clásica y utilizada para el diamante.
Consta de 58 o 57 facetas, según se trunque o
no el vértice inferior, llamado culet.
La disposición y nomenclatura de las distintas
facetas se indica en la figura siguiente. |


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Nomenclatura y disposición de las facetas
en la talla brillante: |
| Corona:
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a)
- Tabla o faceta principal; |
|
b)
- 8 facetas estrella; |
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c)
- 8 facetas fundamentales superiores o cuadrangulares
|
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d)
- 16 facetas triangulares. |
| Culata:
|
a)
- 16 facetas triangulares o medias facetas inferiores;
|
|
b)
- 8 facetas fundamentales inferiores |
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+ 1 culet |
Hasta principios del siglo XX, la evolución de la
talla de los diamantes se desarolló de forma empírica,
siendo las mejoras el resultado de la práctica artesanal.
En 1919 Marcel Tolkowsky realizo
los primeros estudios técnicos teniendo en cuenta
las propiedades ópticas del diamante y las reacciones
de la luz al refractarse en su interior. Trás algunos
retoques posteriores en la determinación de los ángulos
de la corona y la culata, estableció las medidas "ideales"
para la talla brillante. Dicho nuevo modelo de la
talla fué rápidamente apreciado . La mejora del aspecto
de diamante ha sido tal, que numerosos dueños de diamantes
de talla antigua decidieron la retalla de sus piedras,
a pesar de la gran pérdida en peso, que supone esta
operación.

Diamante de talla antigua anterior
al calculo las proporciones modernas para la talla
brillante.
(Foto: IGE)
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Las tallas derivadas
del brillante tienen el mismo número de facetas,
pero su contorno no es circular. Son las denominadas
talla ovalada u oval, marquís
o marquesa, pera o perilla
y corazón. |

Tallas derivadas del brillante:
a) oval; b) marquís; c) corazón.
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Las tallas
con galerías son aquéllas cuyas facetas
tienen forma de trapecios alargados, con las aristas
paralelas. Pueden ser rectangulares y cuadradas
y se usan normalmente en piedras coloreadas. Singularmente,
en las esmeraldas, por lo que algunas de ellas
reciben el nombre de talla esmeralda.
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Talla esmeralda
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La talla sello
es especial, con una tabla muy grande, rodeada
de una estrecha galería trapezoidal, y sin culata.
Se utiliza para piedras translúcidas y opacas,
y es muy adecuada para grabar en la tabla escudos
o emblemas. |

Talla sello
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Las tallas
en cabujón son tallas no facetadas, con
una o dos superficies curvas. Los cabujones pueden
ser sencillos, dobles o huecos. Se utilizan, como
se ha dicho, para piedras poco transparentes,
de poco valor o con resplandores especiales. |