(Il Quatri Libri. Cap XXVII. De las chimeneas ( 1570).
Notas: Miquel Ramis)
Los antiguos usaron calentar sus habitaciones de este
modo: hacían las chimeneas en el medio, con columnas
o modillones que sostenían los arquitrabes, sobre
los cuales estaba la campana de la chimenea por donde
salía el humo, como se veía en Baie junto
a la piscina de Nerón y en una no muy lejos de
Civitavecchia. Cuando no querían chimeneas, hacían
en el grosor del muro unos cañones o huecos por
los que el calor del fuego, que había debajo
de las habitaciones, subía y salía fuera
por ciertos respiraderos o bovas hechos en lo alto de
estos cañones.
Casi de la misma manera los Trento,gentilhombres de
Vicenza, en Costozza, villa suya, refrescan en verano
las habitaciones. Porque habiendo en los montes de dicha
villa algunas cuevas muy grandes, que los habitantes
de este lugar llaman covali y que antiguamente
eran canteras, - a las cuales creo que se refiere Vitruvio
cuando en el libro segundo, donde trata de las piedras,
dice que en la Marca Trevigiana se extrae un tipo de
piedra que se corta con sierra como la madera- , en
las cuales nacen unos vientos fresquísimos.
Estos gentilhombres, por ciertos conductos subterráneos
que ellos denominan ventidotti, los conducen
a sus casas, y por cañones parecidos a los susodichos,
llevan despues ese viento fresco por todas las habitaciones,
cerrándolos y abriéndolos a su gusto para
que entre más o menos fresco, según las
estaciones.
Y aunque por la tan grandísima comodidad es
este lugar maravilloso, sin embargo es mucho más
digna de ser gozada y vista la cárcel de
los vientos, que es una habitación subterránea
hecha por el excelentísimo señor Francesco
Trento y por él llamada Eolia (1) donde muchos
de dichos ventidotti desembocan. En la cual,
para que estuviera decorada y fuera bella conforme al
nombre, no reparó ni en diligencia ni en gastos.
..
Notas:
(1) Eolo es el Dios de los vientos en la mitología
griega, y se representa como un anciano de larga cabellera
y barbas soplando. El llamar a la habitación
Eolia y la carcel de los vientos es un buen recordatorio
de como la belleza que subyace en las palabras apuntala
y refuerza el hecho constructivo del mismo modo que
un contrafuerte apuntala un muro.
Este relato, que se lee como una novela, es probablemente
uno de los primeros ejemplos escritos de arquitectura
bioclimática que se conocen en Europa. La percepción
de que en las cuevas se produce un aire fresco en verano
es conocida desde siempre, y por ello el hombre tradicionalmente
ha construído subterráneos para almacenar
alimentos y para madurar sus vinos.
Pero el salto mental para aprovechar esta diferencia
de temperatura y mejorar las condiciones ambientales
de nuestra vivienda parece no haber prosperado, a pesar
de notables ejemplos de cuevas acondicionadas como viviendas
( Capadocia, China, Norte de África, y tambien
en España ( Murcia, cuevas de Justibol, cuevas
de Sacromonte en Granada,Cuevas de Guadix, Granada, Cuevas de Paterna en Valencia...)
Ver Il Quatri Libri
Ampliación de la
primera edición de Il Quatre Libri
Ampliación de capitel
jónico según Palladio
Ver Palladio:la cárcel
de los vientos
Octavio.com. Digitalizacion de libros Antiguos
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